Estas historias las escuché antes de escribirlas.
Todo empezó en la carretera. En los viajes largos por Honduras, en el carro sonaban los Cuentos y leyendas de Honduras de Jorge Montenegro, y cada historia dejaba una pregunta: dónde había pasado, quién la contaba antes, cómo se contaba en el pueblo de al lado.
Honduras es el país donde más tiempo he pasado, en temporadas largas. He recorrido la ruta maya entre Guatemala y Honduras, la capital guatemalteca, Antigua y el norte del país, y conozco bien Costa Rica. En cada viaje hice lo mismo: preguntar y escuchar. En las pulperías, en los corredores de las casas, en los caminos, siempre hubo alguien dispuesto a contar lo que le contó su abuela.
Un cuento. Un nombre. Un lugar. Un miedo que les contó su madre, que se lo contó su abuela, que quizás se lo contó alguien que ya no está.
Lo que no pude escuchar de viva voz lo busqué en libros y en la tradición escrita de cada país, para que cada leyenda estuviera en su lugar exacto.
Me dejaron entrar en sus tardes de lluvia y en sus noches sin luna. Me enseñaron a escuchar de otra manera, con la paciencia con que la gente del istmo sabe escuchar el silencio entre una frase y la siguiente, y a bajar la voz cuando lo que viene merece bajar la voz.
Seis países, seis libros
De esas conversaciones nació Voces de Centroamérica, una colección dedicada a preservar los cuentos, leyendas y tradiciones orales de cada país del istmo: Honduras, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Panamá.
Cada leyenda está en su lugar exacto y cada voz en su acento propio. Los relatos tienen la geografía real de cada país, sus ríos, sus volcanes y sus pueblos, y la forma de hablar de su gente: el voseo, los modismos, las palabras que solo se dicen allí. Y tienen diálogos, porque así se contaban: alguien preguntaba, alguien respondía, y alguien más se quedaba callado mirando la ventana.
Para quién son estos libros
Para quienes llevan Centroamérica adentro, aunque vivan lejos de ella. Para quien escuchó alguna de estas historias bajo la lluvia, a la luz de una vela, mientras los mayores hablaban en voz baja.
Y para las nuevas generaciones, los hijos y los nietos nacidos en otro país, que merecen conocer de dónde viene su familia, su lengua y su imaginario.
También en el aula
A partir de estas historias he preparado materiales didácticos para clases de Spanish Heritage y de español como segunda lengua, de nivel intermedio y avanzado.
Sobre el autor

Mario T. Ezquerra ha dedicado años a preservar la memoria viva del folklore centroamericano, con una prosa que une la fuerza de la tradición oral con la atmósfera de la literatura de misterio en español.
Filólogo y pedagogo, lleva más de veinticinco años enseñando español en Estados Unidos, España y Bélgica, y conoce de cerca a las familias que quieren que sus hijos no pierdan la lengua ni las historias de su tierra.
A todas las personas que le contaron estas historias va dedicado este trabajo. Sus nombres quizás no aparezcan aquí, pero sus voces sí.