Hay una semana del año en que las historias pesan más. Entre Halloween, Todos los Santos y el Día de Difuntos, en muchas casas de Centroamérica se encienden velas, se visita a los que ya no están y, cuando cae la noche, alguien termina contando lo que le pasó a un tío, a un vecino o a un arriero en un camino de tierra.
Por eso, del 28 de octubre al 3 de noviembre, cada noche traemos una leyenda de Voces de Costa Rica. Siete noches, siete voces.
Solo esta semana: el ebook de Voces de Costa Rica está a 0,99 $ en Amazon.com, del 28 de octubre al 3 de noviembre. Quince cuentos y leyendas costarricenses para leer de noche, en voz baja, mirando de vez en cuando hacia la ventana.
Miércoles 28 · La Segua
En el camino viejo que baja de Cartago a Paraíso, los arrieros aprendían de jóvenes que, después de las seis de la tarde, ese camino tenía otro dueño. Una mujer joven, sola, vestida de blanco, pidiendo que la lleven. Nadie que la haya subido al caballo la ha olvidado. Lee el comienzo del cuento en nuestra portada.
Jueves 29 · El Cadejo
Un perro grande, negro, que aparece detrás de quien vuelve tarde a casa y camina a su paso sin hacer ruido. En unas versiones cuida; en otras, castiga. Lo único que todos los abuelos repetían es lo mismo: si lo ves, no corras.
Viernes 30 · La Carreta sin Bueyes
Primero se oye el chirrido de las ruedas sobre el camino, lento, como el de cualquier carreta cargada. Después uno se asoma y entiende que no hay bueyes tirando de ella. Ni boyero. Nada.
Sábado 31 · La Dama del Lago Arenal
Bajo las aguas del lago Arenal quedó un pueblo entero. Hay quien dice que, algunas noches, una mujer de blanco camina sobre el agua, en el lugar exacto donde antes estaban las casas.
Domingo 1 · Las Ánimas del Irazú
Noche de Todos los Santos. En las laderas del volcán Irazú, cuando baja la neblina, hay quien ha visto figuras que se mueven despacio entre los potreros. Nadie sube a ver de quién se trata.
Lunes 2 · El Muerto del Cementerio de Orosi
Día de Difuntos. En el valle de Orosi, a los pies de la cordillera, las familias llevan hoy flores y velas al cementerio del pueblo. Los viejos saben que no conviene quedarse cuando cae la noche: no todos los que andan entre las tumbas han venido de visita.
Martes 3 · El Silbador de Talamanca
La última noche. En las montañas de Talamanca, a veces se oye un silbido entre los árboles, como si alguien llamara. La regla es la misma en todo el istmo: si te silban en el monte, no contestes.
¿Quién te las contaba a vos?
Estas historias no son de nadie y son de todos. Si alguna te la contaba tu abuela, tu papá o un tío en una noche sin luz, escríbeme y cuéntame cómo era su versión. Así es como las voces siguen vivas.
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